Los cuatro pasos, en una línea cada uno
Material por pieza → tu hora × las horas que lleva → súmalos: ése es tu costo → divide entre (1 − tu ganancia): ése es tu precio.
- Tu materialLo que se va con la pieza
- Tu tiempoTu hora × lo que tardas
- Tu costoMaterial + tiempo
- Tu precioCosto ÷ (1 − tu ganancia)
Paso 1: el material que se va con la pieza
Regla: si se va con la pieza, es material; si se queda en tu taller, es un gasto. El papel de una agenda es material; la guillotina no.
La forma fácil de sacar el costo de un material que compras en paquete es preguntarte para cuántas piezas te alcanza un paquete y dividir. No midas fracciones («¿cuántos mililitros de pegamento?»): cuenta para cuántas alcanza el bote.
Paso 2: tu hora
Tu hora = (lo que quieres ganar al mes + lo que gasta el negocio al mes) ÷ las horas productivas del mes. Las horas productivas no son todas las que trabajas: entre contestar mensajes, empacar y comprar se va más o menos un tercio.
Si le dedicas 30 horas a la semana, son 130 al mes y unas 85 productivas. Ese número es tuyo y cambia cuando cambian tus horas o tu sueldo, no cuando cambia el producto.
Paso 3: tu costo
Material + (tu hora × las horas de la pieza). Una libreta con $35 de material que tardas 40 minutos en hacer: $35 + $67 = $102 de costo. Por debajo de $102 pierdes dinero aunque no lo veas, porque lo que pierdes es tu hora.
Paso 4: la ganancia, dividiendo
Precio = costo ÷ (1 − ganancia). El error común es sumar, y parece lo mismo pero no lo es: cuanto más alto el porcentaje, más grande el error. Con «50 % encima» ganas en realidad un tercio.
Sumando el 30 %
$102 + 30 %
$133
De $133, tu ganancia son $31: el 23 %, no el 30 %.
Dividiendo
$102 ÷ 0,70
$146
De $146, tu ganancia son $44: el 30 % del precio.
Si vendes por una plataforma que cobra comisión
La comisión también se divide, no se suma, y se aplica sobre el precio final: precio ÷ (1 − comisión). Y si en tu país el impuesto se cobra aparte al cliente, va al final y no toca tu ganancia.
Los tres números que conviene tener a la vista
El precio (lo que cobras), el costo (lo que te cuesta producir una) y la ganancia por pieza (precio − costo). Con esos tres sabes hasta dónde puedes bajar si te piden descuento: nunca por debajo del costo, y cada peso de descuento sale de la ganancia, no del material.
- Material$35
- Tu trabajo$67
- Tu ganancia$44
Lo que no va en el precio
Lo que cobran otras (no conoces su cuenta), el «precio psicológico» sin costo detrás, y los números que caducan: el costo del papel de hace un año. La cuenta se rehace cuando sube el material.

Preguntas frecuentes
¿Qué margen de ganancia se usa en papelería hecha a mano?
Un 30 % sobre el precio es un punto de partida razonable cuando vendes tú directo. Si vendes por una plataforma con comisión, o si tu material sube seguido, conviene más. Lo que no funciona es elegir el porcentaje sin saber tu costo: entonces no es un margen, es un deseo. Pruébalo con tus cifras.
¿Cómo pongo precio si apenas empiezo y tardo mucho?
Cuenta el tiempo que de verdad tardas hoy, no el que te gustaría tardar. Si el precio sale alto, ya sabes qué bajar: con práctica el mismo trabajo te llevará menos, y el precio baja sin tocar tu hora.
¿Mi tiempo se cobra aunque sea mi negocio?
Sí, y es la parte que más se regala. Si no te pagas la hora, cada venta parece ganancia y al final del mes no queda nada: lo que pasó es que cambiaste tu tiempo por material.
¿Y los gastos que no van en la pieza, como la luz o Canva?
Ésos entran en tu hora: se suman a lo que quieres ganar al mes y se reparten entre las horas que produces. Así los cobra cada pieza sin que tengas que repartirlos a mano.